Jueves, 17 de mayo de 2007
El otro día leía en el blog de un amigo un artículo, de título bastante curioso, haciéndose eco de la inauguración del nuevo centro deportivo, El Perú Wellness Center, que recientemente ha iniciado su actividad en Cáceres. Tras la presentación, la inauguración y unas cuantas tardes de actividad física en esas instalaciones ha llegado el momento de expresar también mi opinión.
Cris y yo nos apuntamos hace ya bastante tiempo (debe hacer como un año), cuando el centro estaba en plena construcción y un par de señoritas simpáticas y en buena forma pregonaban las bondades de este innovador reducto de salud y forma física en un atractivo stand en el centro comercial Ruta de la Plata. Tras unos cuantos minutos hablando con ellas y viendo folletos caímos felizmente, encontrando una nueva excusa para lanzarnos a la búsqueda de nuestros cuerpos Danone antaño perdidos.
Ya en la visita guiada que hicimos hace un par de semanas quedamos encantados con las impresionantes instalaciones del edificio: Sala de máquinas con más de cien equipos, siete salas de actividades dirigidas, tres piscinas, spa, pistas de paddel… A mi modesto entender, el centro está diseñado para agradar: amplios y luminosos espacios, equipamientos de última tecnología y gente simpática por doquier. Si bien al principio el entramado de vestuarios puede desorientar un poco (el otro día apareció una chica de la nada, totalmente perdida, en el vestuario masculino, que a punto estuvo de encontrarme con el culo al aire), y aprender la dinámica del sistema informático y la mentada llavecita (que, por cierto, me encanta) puede ser un poco engorroso para algunos.
Hasta ahora he ido un par de tardes a la sala de máquinas y un día a la piscina, y, pese a que mis músculos piensen lo contrario, ha estado genial. Los técnicos deportivos de la sala están muy pendientes para que estés a gusto en todo momento, te asesoran y aconsejan, y todo el rato parecen estar de buen humor (¿será el ejercicio físico o sus primeros días de trabajo?)…
La verdad es que, si se piensa en frío, uno puede hacer ejercicio en cualquier parte, quizás a los más puristas el ambiente les parezca incluso elitista (seguro que más de uno está en lista de espera por si se quedan plazas libres :D). Lo que pasa es que la mayoría necesitamos una motivación para mantener una rutina constante de ejercicio. Los madrugones, el trabajo y las responsabilidades domésticas pocas veces te empujan a ir a correr sin más. Así que, bien sea por las instalaciones, por conocer gente, por la oferta variada de actividades o por los cuarenta €uros mensuales, es más probable que muchos se comprometan con su salud, aunque otros tantos abandonen por el camino.
Yo desde luego voy a intentar rentabilizarlo, no es que vaya a estarme machacando hasta caer inconsciente (que se puede, porque abren todos los días de la semana hasta las once de la noche y los abonados no tienen limitación de tiempo ni, en general, de actividades), pero me apetece recuperar un poco de la forma física perdida después de pasar sentado demasiadas horas al día. Y por que no, sentirse un poco snob durante un par de horas tampoco está tan mal. Así que esta tarde unos largos en la piscina y mañana, a lo mejor, una clase de ciclo indoor.
Por: KD | Mi vida y circunstancias | Comentarios (1) | Referencias (0)
Estoy contigo en todo. No lo digo figuradamente sino que estoy contigo. ¡Vamos, qué nos vemos allí en el gimnasio!
Chesco | 18-05-2007 10:26:29
Mis vivencias y mis recuerdos, mi gente y un puñado de opiniones... ese soy yo.
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