Lunes, 25 de agosto de 2008
Hace algo menos de una semana se terminaron mis últimos días de vacaciones. Pese a estar sin trabajar desde primeros de agosto, ha resultado ser una quincena bastante tranquila. Entre relajadas visitas a la familia y descanso doméstico, ha ido pasando el tiempo de asueto sin demasiado que contar… Sin embargo desde hace ya una temporada veníamos barajando la posibilidad de hacer una escapada a Lisboa con unos cuantos amigos, y el puente de agosto nos ha ofrecido esa oportunidad.
La verdad es que me avergüenza decir, que después de tantos años en Extremadura, todavía no había ido a visitar la capital de nuestros vecinos, y lo cierto es que me he llevado una grata sorpresa. Lisboa es una ciudad con grandes posibilidades (siempre que se disponga de un buen par de piernas). Sus calles empinadas, entretejidas con el enmarañado cableado de los tranvías y sus fachadas llenas de azulejos ofrecen gratos paseos.

Llegamos a la capital portuguesa el jueves, día 14, por la tarde, tras un buen paseo por la Avenida da Liberdade y la Plaça do Comércio, cruzamos el Tajo en un ferry y disfrutamos de una estupenda cena en Cacilhas.


El viernes nos apetecía empezar de forma relajada, así que nos levantamos temprano, y tras el estupendo buffet de desayuno del hotel, nos cogimos un bus para refrescarnos en las tonificantes aguas del Atlántico, en las playas de Caparica. Por la tarde dimos un tranquilo paseo por las inmediaciones del parque Eduardo VII (que estaba cerca de nuestro hotel) luego anduvimos un buen rato por el centro y dimos un largo paseo en tranvía.


El sábado (día 15), podría decirse que fue el día fuerte de patear la ciudad. Por la mañana estuvimos en Belém visitando la famosa torre, viendo el Monasterio de los Jerónimos y el Monumento a los Descubrimientos. Por la tarde, después de una deliciosa y abundante comida en una de las muchas terrazas del centro y de un café con pasteles en una estupenda pastelería en Rossio, subimos al Castillo de San Jorge, vimos la catedral y dimos un buen paseo por el centro.


Al día siguiente, el domingo, tocaba volver a la cruda realidad, pero decidimos prolongar un poco más la estancia y marcharnos después de comer. Así que tras dejar el hotel y cargar los coches, nos fuimos de nuevo hacia el centro dimos un relajado paseo por algunas zonas del barrio alto, visitamos un par de iglesias y acabamos otra vez en Rossio, sentados en una terraza y tomando café y pasteles (por lo menos yo). Tras comer en un italiano, fuimos a recoger los coches y nos pusimos en ruta, con lo que poníamos punto (pero no final) a nuestra estancia en la capital lisboeta.

Por: KD | Paseando por el mundo | Comentarios (5) | Referencias (0)
Suena a fin de semana divertido, cultural y relajante :) Me encantan las fotos... mas, mas!!
Muchos besos,
BEA
Bea | 26-08-2008 04:04:39
Lisboooa, la capital mais bonita do mundo (por lo menos para mí, y he visto unas cuantas). Decadente y hermosa, su parte antigua te atrapa, y no la olvidas.
No sé si fuisteis a Sintra, pero si no es así ya teneis una escusa para volver y conocerla. Alucinante.
Jose Manuel | 26-08-2008 08:41:53
Yo también tengo pendiente una escapada a Lisboa y entradas como esta hace que me anime aún más.
Por cierto, y simplemente para joder un poquito, yo estoy disfrutando de mi segundo día de vacaciones así que imagínate lo que me queda por delante!!
Chesco | 26-08-2008 09:58:05
Efectivamente Jose, Sintra es asignatura pendiente...
Chesco, disfruta de tus vacaciones mientras puedas y no te atragantes con unas cañitas o un pincho de tortilla... :P
KD | 26-08-2008 10:27:37
cons | 28-08-2008 19:34:46
Mis vivencias y mis recuerdos, mi gente y un puñado de opiniones... ese soy yo.
Diseñado por Studio.st y editado por KD Systems
Online gracias a Bitacoras.com