Miércoles, 21 de octubre de 2009
Soy consciente de que con este post igual levanto alguna ampolla, pero me he dicho "si vas ha hablar de violencia de género hazlo bien". Este artículo viene a subsanar cierta carencia que quedó patente en otro post, en el que un amigo me "censuró" por no ser ecuánime en la elección de los temas sobre los que escribía, arguyendo que dábamos (tanto yo, como los medios de comunicación) más importancia a los atentados de ETA que a la violencia de género, cuando el número de muertos era considerablemente mayor en el segundo caso. Sigo pensando que la repercusión mediática de la violencia de género es suficiente y creo que tiene cobertura política e informativa. La mentada ley de la violencia de género y las noticias que hablan del maltrato a mujeres son prueba de ello... Sin embargo, el tema también merece mi atención, porque opino que tanto política como informativamente las cosas están mal hechas y tergiversadas. Pero antes de empezar a exponer mi opinión comentaré algunas cosas que, si bien son obvias, no esta de más mencionar.
Estoy plenamente convencido de la desigualdad entre hombres y mujeres (sí, desigualdad), es simplemente una cuestión biológica. Pero del mismo modo creo firmemente en la igualdad social, política y jurídica. Por eso creo que la paridad en el gobierno es una chorrada, por eso opino que la discriminación positiva es una patraña y por eso considero que la ley de la violencia de género es un desatino. Como mi amigo "el censor" (desde el cariño Kusan) suele decir: cualquier forma de discriminación es un error, y no puede tener más razón.
Y ahora voy con el tema: la violencia de género. Para empezar dejaré de usar la coletilla "de género", porque me parece discriminatorio y una soberana tontería. Considero que crear una terminología para referirse a este tipo de violencia es innecesario y redundante, igual que crear una ley para combatirla. Lo que sería deseable es que se aplicasen con rigor las leyes que ya existían para combatir todo tipo de violencia; la de un hombre contra una mujer, sí, pero también todas las demás formas: contra ancianos y contra niños (cometida por hombres y mujeres indistintamente), las agresiones perpetradas por la homofobia o el racismo, o por razones culturales y sociales, o la violencia de mujeres contra hombres, que también la hay (y debiera considerarse igualmente "de género").
Actualmente, por lo que nos cuentan los medios de comunicación, la violencia hacia mujeres por parte de parejas y ex parejas masculinas, es abrumadoramente superior. Como hombre, me parece repugnante que un animal del género masculino dispare, apuñale o golpee hasta matar a una mujer, simplemente por que ha tenido un mal día, está borracho, han discutido o se le ha ido la olla. Me parece un acto de cobardía, que manifiesta un tremendo problema de autoestima, de traumas no resueltos y de ignorancia, pretender imponerse por la fuerza bruta. Por desgracia, en general, los hombres son más brutos, y las mujeres tienen las de perder cuando se usa el músculo.
Sin embargo, con sólo investigar un poco y alejarse de la televisión y los periódicos más populares, uno se da cuenta de que la diferencia entre las agresiones a mujeres por parte de hombre, y las agresiones a hombres por parte de mujeres, no es tan desmesurada. No así el número de muertes, donde se evidencia que la fuerza física tiene consecuencias peores para las féminas. No lo neguemos, las muertes se venden mejor en la tele que las agresiones psicológicas o un puñado de rasguños. Por tanto ya no hablamos de violencia de género, sino de los asesinatos que son consecuencia de ella, y que en general tiene mayor repercusión en la parte físicamente más débil. Sin ir más lejos, en noviembre de 2008, en el Servicio de Atención a la Familia de Gijón, el número de denuncias por maltrato a hombres superó a las denuncias por maltrato a mujeres (aquí la noticia). Quizás no es lo habitual, pero desde luego no es un fenómeno aislado o anecdótico. Hay multitud de casos en los que una mujer no ha terminado matando a un hombre simplemente por que no ha podido. También es un hecho comprobado que muchos hombres no denuncian las agresiones porque ser atacados por una mujer nos duele más en la hombría, en lo psicológico, que en lo físico. La actitud de "ser un macho", o no contarlo por vergüenza, suele ser lo normal en esos casos (qué le vamos a hacer, somos así de idiotas).
Por ende, y siempre sin perder de vista el número de mujeres asesinadas a manos de salvajes, todo el tinglado jurídico de la violencia machista ha servido para beneficiar a personas que muchas veces no lo merecen: denuncias falsas para obtener beneficios económicos o la custodia de los hijos, por venganza o despecho no son una rareza... No pretendo darle la vuelta a la tortilla (sería absurdo y muy mezquino), pero merece la pena echar un vistazo a esta web para ver que no es oro todo lo que reluce. Hoy por hoy, gracias a la discriminación positiva, el hombre tiene todas las de perder, porque con la ley en la mano, una mujer obtendrá muchos más beneficios si en su denuncia pone "violencia de género" que si pone simplemente "violencia". Sin embargo, no hay leyes, ni apoyo psicológico, ni compensación económica, ni programas en la tele, cuando la agresión la recibe él. Hay que denunciar y juzgar con dureza tanto al agresor como a la agresora. Tanto al asesino como a la asesina. Porque todos somos miembros y miembras de una sociedad que aspira a ser verdaderamente ecuánime. Menos discriminación positiva y más justicia sin etiquetas.
Por: KD | Visiones y opiniones | Comentarios (3) | Referencias (0)
Aqui el censor, no puedo estar más deacuerdo contigo.
Cuando un conflicto de desigualdad se intenta arreglar con otra desigualdad en el sentido contrario, el conflicto no se arregla... sólo estás cambiando un conflicto por otro.
Hay que tender a la igualdad y al equilibrio y éstos no se logran iendo de un extremo al contrario. Ahora ningun partido político se atreverá a tocar ésa ley, porque la oposición de turno lo despellejaría así que... ajo y agua para los hombres durante bastante tiempo me temo yo....
Kusanagi | 22-10-2009 10:39:21
Sobre la ley de paridad... Pues hombre, parte de una buena idea para hacer un flaco favor. A mí me la suda realmente si quien me gobierna son 10 hombres o 10 mujeres, o son la mitad, lo que me interesa es que sean gente capaz, no que sean hombres o mujeres.
En cuanto a lo de denuncias falsas, pues sí, es el pan nuestro de cada día -yo conozco un caso de divorcio en que el marido estaba denunciado, y era sólo un arma más para quitarle las visitas a la niña-, por desgracia, pero tiene que haber "herramientas" para que una mujer que de verdad padece violencia de su pareja pueda defenderse.
Tiene que haber medios, y es cuestión de educación y costumbres. Ahora por lo menos se denuncia, se hace algo, antes, ni eso.
José Manuel | 22-10-2009 11:19:47
Efectivamente Kusanagi, ninguna balanza que yo conozca se ha equilibrado nunca poniendo más peso en un lado que en el otro.
Sobre la ley de paridad José: completamente de acuerdo, hombres y mujeres en la proporción que sea, pero competentes. No una panda de incapaces en proporción del 50%.
Sobre las herramientas para que una mujer que de verdad sufre violencia pueda defenderse: ya las había. Sólo se tendría que haber aplicado la ley con rigor. Lo demás es propaganda política y falacias.
KD | 22-10-2009 11:59:14
Mis vivencias y mis recuerdos, mi gente y un puñado de opiniones... ese soy yo.
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